
El sueño es la aparición estática de la vida. Más como la vida
psíquica es en sí misma movimiento, suceso, el sueño es paradójicamente la
inmovilidad de un movimiento, el absoluto de un movimiento. Lo cual viene a
suceder en el otro polo de la vida humana: en la creación lograda, y
especialmente en el arte que es más movimiento que ningún otro: la Música. La
Música es el sueño organizado, el sueño que sin dejar de serlo ha pasado por el
tiempo y ha aprendido del tiempo, ha aprovechado del tiempo. Y toda vida bien
lograda es la que ha pasado por el tiempo y ha aprovechado de él para
realizarse más bien sin dejar de ser en su raíz: la vocación, el amor y el
conocimiento.
María Zambrano
(Tomado de "Los sueños y el tiempo", en El sueño
creador)