El poeta es, ante todo, un misionero de la libertad porque su espíritu así se lo exige. Un poeta no puede pararse firme ante ninguna de las tiranías ni ante ninguna de sus formas. Arrastrará en sus zapatos el susurro y también el grito.
LAGAR DE MAR
UN REDUCTO PARA EXPLORAR EN LA OBRA POÉTICA DE iOLA MARES, LA POESÍA, LOS POETAS, EL PENSAMIENTO POÉTICO
VACA
Uno nunca se dedica a la poesía.
La poesía es algo más misterioso que una
dedicación.
José Lezama Lima
Ando
buscando pies prestados para andar en este mundo
unos
guantes de boxeo para palpar un trozo del contexto
y
desplazarme por ahí,
sin
bajarme del carrito de supermercado.
Vivo
en una ciudad con un río que la atraviesa.
Pobre
río donde las vacas nadan a contracorriente
donde se sumergen los bañistas utópicos,
utópicos
de un sueño arrastrado por el río de los hombres
hombres que se meten ahí para sanar sus hematomas
los hematomas de tanta ideología.
los hematomas de tanta ideología.
Hay
que hacer como la vaca y lanzarse al río
para
salvar a la gramática de la hecatombe;
hay
que desviarse del desfile automovilístico,
el
desfile militar, cualquier desfile.
Hay
que fundar más plazas sin próceres
y
con muchos más árboles.
SUBTERRÁNEO
Un hombre se ha colado en las vías ferreas del metro.
Camina por el túnel mirando a la gente que no lo mira.
Desde la falta de luz que torna sus pupilas
se ha vuelto ciego como un topo.
Menos mal cortaron la energía, porque si no también se electrocuta.
Era un hombre que bajó desde el andén para rescatar a su perro callejero.
Quién vendrá a salvarme a mi
de seguir hundida en esta silla de oficina pública.
Debo ser consecuente con el mundo que me ha dado este semblante.
LA ESPERA
Te espero en la
oscurana
con el pantalón arremangado
para emprender el viaje.
Inventaremos
un mundo de madera dentro del escaparate,
ese que hemos venido cargando
lleno de ropa vieja, muñecas y postales,
de timbres fiscales que ya no existen;
remembranza de malecones
donde pegaba la brisa desobediente
como banda sonora entre las rocas.
Te espero viendo hacia la calle,
nuestro reino sin persianas
con las puertas roídas
para vivir en el collage reconquistado.
A la salida del túnel te espero
y así recontar las horas al decampado.
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